Ecografía 4D – Qué es y para qué sirve

Bienvenido a la web referencia sobre la Ecografía 4d, en esta página encontrarás toda la información sobre las ecografías: qué son, para qué sirven, cuánto cuestan y cuándo realizarlas.

Imagen de una ecografía totalmente real
La ecografía es una técnica descubierta en 1942 que utiliza ultrasonidos para generar imágenes y observar el feto en el interior de la madre. Es una técnica muy sencilla y no invasiva, además de que no se utiliza radiación como en las radiografías, sino ondas sonoras de alta frecuencia.

¿Qué es una Ecografía 4D?

La ecografía en 4 dimensiones supone un gran avance frente a las antiguas ecografías: nos permite ver una imagen en tiempo real, como si fuera una película, del feto y apreciar su profundidad, anchura y largo. Podrás ver a tu hijo tal y como es y en movimiento.

Todo esto tiene unos beneficios:

  1. Tanto la madre como el padre pueden apreciar al feto con mucha más calidad que con las antiguas ecografías.
  2. Recientes estudios indican que las ecografías 4D crean un mayor vínculo madre-feto que las convencionales
  3. Permite ver los gestos, movimientos, reacciones, lloros, rasgos y características del feto.
  4. A nivel médico puede facilitar la detección de determinadas patologías más fácilmente: la imagen es mucho más nítida y permite ver mejor los detalles

La ecografía convencional en 2 dimensiones permitía ver una imagen en blanco y negro del feto, suficiente para detectar algunas malformaciones y determinar el sexo del feto. Más tarde apareció la ecografía 3d, que permite obtener imágenes en los 3 planos del espacio: ancho, alto y profundidad.

La ecografía 4d lo que hace es añadir la cuarta dimensión: el tiempo, y nos permite ver una imagen en movimiento del feto como la de este vídeo:

¿Para qué sirve la Ecografía en 4D?

La ecografía no se utiliza normalmente como un medio para diagnosticar posibles trastornos del feto o malformaciones, sino como una herramienta para proporcionar a la madre y al padre una forma de ver al feto en tiempo real. De esta forma parece que lo tenemos a nuestro lado y lo vemos con nuestros propios ojos: apreciaremos cada movimiento, sonrisa, llanto, cómo se chupa los dedos, etc y todo esto gracias a la este tipo de ecografías que proporcionan una gran calidad de imagen.
Salvo en algunas clínicas privadas, en la mayoría de hospitales se utilizan las ecografías convencionales: 2D y 3D para observar al feto a lo largo de toda la gestación y detectar posibles malformaciones.

¿Cuándo es el momento perfecto para realizar una ecografía?

Una ecografía se puede realizar en cualquier momento del embarazo, pero el mejor es entre las semanas 24 y 32 (comienzo del segundo trimestre) porque es cuando se ve mejor: el feto no es muy grande y existe la cantidad perfecta de líquido amniótico para una correcta visualización.

Debemos tener en cuenta que existen diversos factores que pueden dificultar la ecografía y que pueden repercutir en los resultados:

  • Obesidad de la madre o presencia de cicatrices en la pared abdominal de cirugías anteriores
  • Incorrecta configuración del equipo de ecografía
  • Posición inadecuada del feto: puede encontrarse de espaldas, de lado o taparse con las manos

Si estás decidida a realizarte una ecografia 4d te damos una serie de recomendaciones y consejos importantes para que aumentar las probabilidades de éxito.

¿Cuál es el precio medio de una Ecografía 4D?

Una ecografía en 4 dimensiones suele oscilar entre los 120-170 €, dependiendo lo completo que sea el estudio y su duración: CD con fotos, imagen impresa, grabación del sonido del latido de su corazón, pack de varias ecografías, etc.

Si estás decidida a realizar una ecografía, primero infórmate bien de las diferentes ofertas y las condiciones de cada una, compara bien y luego toma una decisión. Un precio muy por debajo de lo que cuesta en la mayoría de clínicas podría significar que quien te la va a realizar no es un médico, sino un técnico o una persona entrenada en el manejo del aparato y que solo te va a mostrar las imágenes en tiempo real de tu bebé, pero no va a realizar un diagnóstico ni a ver si existe algún tipo de malformación.

¿Cuáles son los peligros y complicaciones de una ecografía?

En torno a las ecografías existen bastantes mitos que son totalmente falsos: una ecografía no causa ningún daño ni al feto ni a la madre. Se utilizan ultrasonidos y no rayos X como los de las radiografías, por lo que no hay que preocuparse en este aspecto.

Otra creencia habitual es que el calor que se produce en la zona durante el procedimiento puede afectar al feto: se han realizado estudios y esto no es cierto; es verdad que se produce un aumento mínimo de la temperatura, pero esto no genera ninguna consecuencia negativa.

Para concluir nos gustaría recomendar que se realicen las ecografías necesarias que indique nuestro médico en los momentos oportunos, pero no realizar una cantidad excesiva si no hay una razón de peso.

¿Cómo se obtienen las imágenes en la ecografía?

Como hemos dicho, la ecografía utiliza ultrasonidos para generar las imágenes que vemos. El funcionamiento es bastante sencillo: se utiliza un transductor, una pieza que emite las ondas sonoras y luego recibe su propio eco. Por último, un ordenador transforma dicho eco en las imágenes que vemos en la pantalla y nos permiten ver al feto.
Para facilitar la transferencia de las ondas sonoras a través de las diferentes estructuras del cuerpo se necesita aplicar un gel conductor en la zona donde colocaremos el transductor.
Explicación de cómo se produce la imagen de una ecografía
En la imagen anterior estamos viendo una ecografía abdominal, pues el transductor que emite los ultrasonidos se coloca en el abdomen. También se puede realizar transvaginal, es decir introduciendo el transductor por la vagina.

Si te ha gustado este artículo, por favor, compártelo en las redes sociales para que más gente lo pueda ver: